Marta y Miguel

La margarita dijo sí

Algunas parejas creen que contratar una persona que organice y ambiente su boda es algo para altos presupuestos pero Marta y Miguel comprobaron como se puede jugar con los números para no renunciar a una boda con todos los detalles.

Se eligió una paleta de color muy veraniega con el blanco, verde y amarillo como protagonistas. Ambientamos el salón de bodas creando un evento con toques campestres y pequeños toques orientales para homenajear a ese lado de la familia.

El resultado fue una boda con mucho trabajo homemade, carpintería artesana para detalles y decoración, repostería creativa personalizada y una bonita línea gráfica que hizo el total. ¡Deshojamos margaritas y dijeron que sí!